Publicado en 2001 y ampliado en 2018, el Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas (MCERL) del Consejo de Europa ha destacado cinco competencias importantes en el dominio de las lenguas: la producción oral, la comprensión oral, la producción escrita, la comprensión escrita y la interacción, que a menudo se olvida.
En realidad, para un mismo nivel de lengua, los individuos no tienen por lo general una relación equilibrada entre estas competencias: un estudiante de francés puede tener una muy buena comprensión escrita de esta lengua, por su proximidad al español, pero puede tener más dificultades en las interacciones orales, por razones sociopragmáticas (por ejemplo, cuando saluda a una persona en un contexto informal y sólo conoce los saludos clásicos, puede ser difícil adaptarse).
Este desarrollo asimétrico puede provocar la frustración de los alumnos que son capaces de comprender textos complejos, pero que no son capaces de demostrar esta comprensión en la misma lengua extranjera.
Esto es aún más difícil para los alumnos que acaban de llegar a un país y están descubriendo una de sus lenguas, o para los alumnos que son nuevos en una lengua extranjera, cuando se les pide que no utilicen su(s) primera(s) lengua(s) en el aula.
Sin embargo, el ejemplo del método de lectocomprensión utilizado en Argentina muestra que el plurilingüismo en el aula puede, bajo ciertas condiciones, ser una ventaja. ¿En qué consiste exactamente este método? ¿Cómo podría utilizarse en otros países y contextos?
Un primer acercamiento a la lectocomprensión
La lectocomprensión consiste en leer un texto en la lengua que se está aprendiendo y resolver actividades cuya textualización se realiza en la primera o las primeras lenguas. Considerarla como una actividad educativa es definir la lectura como una práctica social compleja, que no se limita a descodificar formas escritas.
Por ello, los cursos de lectocomprensión tienen como objetivo ayudar a los estudiantes a convertirse en lectores estratégicos y autónomos de su disciplina de estudio en una lengua extranjera.
En Argentina, estos cursos se dirigen a estudiantes universitarios hispanohablantes, que generalmente son principiantes en la lengua extranjera o carecen de competencia en la lengua meta, pero que tienen una experiencia de lectura importante significativa en un campo específico.
Una actividad gratificante
El reconocimiento de estas prácticas de lectura es especialmente relevante cuando el tiempo asignado a la lengua extranjera es muy reducido y el público es nuevo en la lengua meta, ya que este tipo de enfoque permite obtener resultados sólidos y gratificantes en un corto período de tiempo.
En 2001, la ciudad de Buenos Aires intentó incluir este tipo de prácticas en la escuela secundaria pero su impacto sobre el terreno fue limitado.
Los cursos se basan en textos auténticos –no transformados ni recortados– que proceden de las…
La suite est à lire sur: theconversation.com
Auteur: Grégory Miras, Professeur des Universités en didactique des langues, Université de Lorraine

